Nada es infinito,
Más allá
Solo el ojo de Dios.
S.H.
DIANA ELIZABETH (Capitulo 1)
Entre aquella dualidad tan honda se avivaban
Sus ojos, mirando con voracidad como en búsqueda de algún
indicio
De aquellas noches tantas veces repetidas donde el
crepúsculo
Fue testigo de sus agitados y salvajes encuentros., pero en
ese rostro solo
Cabía indiferencia y que solo era capaz de expresarse en
monosílabos.
Nada pesaba más que saberse en la tristeza de tan solo un
lánguido recuerdo, o quizás ni siquiera eso…
¿Qué habría pasado? Se preguntaba Iván, ¿dónde estaba
exactamente la lógica de su pensamiento? Aún seguía muy enamorado pero todo
esto era como deslizarse en un pozo sin fondo, dónde tarde que temprano
terminaría por ahogarse…
Sus comentarios incoherentes como que no terminaban de
cuajar, sus manotazos al aire todo aquello a veces era insoportable, pero lo superarían…
Y pensar que todo esto sucedió de la noche a la mañana, peor,
aún se sentía extremadamente culpable, culpable si, era la palabra. Diana
Elizabeth tenía indicios de lucidez y esos momentos eran los que Iván adoraba,
aunque solo fueran momentos.
El diagnóstico del
médico psicólogo y psiquiatra reconocido había sido trastorno de la
personalidad del tipo A Y C, este tipo de trastorno es asociado con La desconfianza hacia los demás
incluyendo la pareja, así como la ansiedad y siempre temeroso con alguna
presencia de conflictos interpersonales e intrapsiquicos, tan grande había sido
el trauma que termino por desquiciarla así, tan de pronto. Ese no era su mejor
día pues salió al patio muy desaliñada y con esa actitud desconfiada y
temerosa, lo miraba y observaba con detenimiento como para adivinar quizás, quien era. Iván, le llevaba varias fotografías de su bebe
apenas tres años aun a sabiendas que ella no aceptaba aun al bebe., Desde aquel día de su nacimiento…
Un tanto turbado por sus pensamientos decidió disfrutar esos
momentos junto a su aún esposa quien aún en su locura continuaba siendo muy
bella esos ojos claros color miel muy claro con sus rizos largos y dorados, su
figura esbelta…Diana Elizabeth continuaba siendo una mujer hermosa no cabía duda,
pese a sus casi 44., se acercó como siempre con desconfianza pero con mucha curiosidad.,
y fue entonces que Iván le tendió la mano., acércate Diana te he traído lo que
tanto te gusta amor, dijo con voz suave, Diana acostumbraba con frecuencia
comer helado de chocolate con almendras y aunque lo tenían prohibido por unos
meses Iván deseo complacerla pobrecilla pensaba ahí encerrada todo el día, sin más
entretenimiento que ver algunos canales aburridos de televisión, también le llevo
dos libros una novela de esas que tanto le gustaban, y un libro de tejido para
que se animara y le hiciera alguna prenda a su bebe…El día transcurría tranquilo
y Diana se comportaba a la altura estaba contenta luego de su primera
desconfianza le pregunto.,
¿Tu porque me dices amor? Y porque me quieres tanto como
dices? ¿Acaso eres familiar mío?
Pregunto mirándolo fijamente…Diana, ¿no me recuerdas aun? Diana esbozo una leve
sonrisa siempre fue tan sincera y clara, mira le dijo, no sé quién eres, No te
recuerdo pero debes ser algún pariente mío pues me cuidas y proteges quizás, un
tío, un hermano un primo, que se yo. Mientras me traigas lo que me gusta está
de más, pero gracias esta nieve y lo demás esta delicioso ya me simpatizas Iván….Diana
Elizabeth Fernández Monroy soy más que tu tío, tu hermano, o un amigo
¡!Soy tu esposo!! El padre de tu hijo Ángel Iván y
cariñosamente con suavidad la atrajo
hacia si como queriéndola abrazar pero Diana aún tenía un dejo de
desconfianza…Ella se quedó mirándolo en silencio con los ojos completamente abiertos,
comento y, si eres mi esposo y tengo un hijo lo cual no creo ¿porque estoy aquí?
El medico había advertido fuertemente a Iván no comentar nada del fatal suceso
a Diana pues eso redundaría en una regresión tan traumática y retrospectiva de
los hechos que podrían desquiciarla completamente….Comprendió de pronto que más valía controlarse y por ahora tener su boca cerrada,
No decirle nada.
Mira Diana te he traído también este vestido y una blusa.
inmediatamente ella se los arrebato y fue a probárselos,. Salió enfundada con ese atuendo de rosa y violeta que tanto le
gustara en aquel aparador pero por las prisas no pudieron detenerse a
comprarlo, Iván ¿cómo sabias que este vestido me gustaba tanto? Es precioso me
lo quedare puesto el día de hoy, se muchas cosas sobre ti Diana, por ejemplo
como te gusta caminar descalza por la playa, la música que te gusta y hasta tu
platillo favorito por cierto en la próxima visita te lo traeré y también traeré
a un amiguito si me lo permites claro…Diana asintió con la cabeza pues que habría
de malo en conocer a un amigo de la persona que la trataba tan bien y decía quererla
tanto…
EL día estaba de lo mas agradable la luz del sol iluminaba
el espacio como si se tratase de un jardín de algún palacio o algo parecido,
las flores emanaban de si su perfume creando un ambiente de multicolores y
esencias perfumadas, el pasto verde y los pájaros cantando creando una
atmosfera relajada y por demás exquisita. Diana corrió con su vestido nuevo pasearon
recorriendo el jardín por unas horas y juntos degustaron la comida que Iván
personalmente preparo para Diana ravioles con ensalada cesar y un vino delicado
y suave, pan de ajo., Ella estaba encantada luego de su desconfianza paso a
portase amable, sí esa era la palabra amabilidad…
Sonó el timbre el
cual era indicativo de que las internas debían regresar al centro, pues las
horas de visita permitidas habían terminado,. Diana querida es hora de retirarme, entonces amor ¿me
permites que en mi próxima visita traiga a este amiguito que te comente? Ella asintió
con la cabeza y se dieron un abrazo, por momentos ella lo observaba con
escrutinio y sonreía. Iván le dio un fuerte abrazo y un beso en la mejilla se alejó
discretamente…
Iván sin comentarle nada entre las cosas que le llevo había puesto
cinco fotografías del bebe, sin decirle nada, era de los seis meses hasta la
fecha tres añitos era tan parecido a Diana su tez clara y ojos de color un bebe
sano y hermoso, saco las fotografías y se dispuso a verlas una por una en la
tranquilidad de su habitación, en la tercera foto algo llamo su atención y es
que ese bebe era igualito a ella se vio al espejo y observo de reojo esa fotografía
se quedó muy pensativa …Una pesadez en los parpados y tanta comida que se quedó
placida y profundamente dormida.
Algunas veces solía tener pesadillas pero eran tan reales
que despertaba bañada en sudor y muy agitada, hoy no era la excepción…
De pronto estaba en un lugar oscuro y frio silencioso se vio
a si misma sentada entre muchas lapidas había un búho que cantaba lúgubremente y
no le quitaba los ojos de encima, se puso a cavar con sus propias manos las
cuales luego de unos minutos estaba ensangrentadas, ella estaba desquiciada
cavando desesperadamente como si una gran fuerza interior la empujara a hacerlo,
Logro cavar lo suficiente, empezó a llover copiosamente y
ese lodo maloliente y nauseabundo le cubrió parte de sus ropas pero había algo
enterrado ahí, algo que parecía un cajón pequeño, ella trato de abrirlo y no
pudo en ese instante vio a su derecha había un ser oscuro con capucha negra
No tenía ojos solo cavidades era un esqueleto vestido de
negro le tendió algo como un machete ella lo tomo y a pesar del escalofrió que sintió
por aquel ser horrible rompió las cerraduras del cajón, metió sus manos ensangrentadas
mientras escuchaba el llanto de un bebe y al tomarlo entre sus brazos el ser
descarnado le sonrió diabólicamente al pronunciar la palabra mama, mama repetía
mientras se revolvía y al momento se escucharon unas siniestras carcajadas Diana lanzo un aterrador y desesperado grito al comprender que era el
mismo bebe que había visto en fotos…
En ese instante sufrió un desmayo perdió la noción de las
cosas y de toda realidad…



